¡Thiago se queda y la roja lo pesca a tiempo!…

La tan esperada llamada de Marruecos a Thiago Pitarch fue como si un mago intentara sacar un conejo de su sombrero, pero le salió una paloma. El joven prodigio del Real Madrid estaba a punto de subirse al tren de Aladdín, cuando la Federación Española al estilo de un guardameta parando penales, lo interceptó y lo incluyó en los entrenamientos de la selección sub-18. Lo que no sabían es que Thiago ya tenía las coordenadas de Las Rozas grabadas en su GPS futbolístico.

Con un ojo en la brújula del desierto de Marruecos y el otro en Madrid, nuestro querido Thiago empezó su viaje balompédico con el Atlético de Madrid, dando más vueltas que una pelota de fútbol en un campo de minigolf. Pasó por Getafe y Leganés antes de llegar al galáctico Real Madrid. Así que, cuando España le lanzó su camiseta roja como si fuese un salvavidas de playa, no dudó en ponérsela con orgullo y dejar las llamadas marroquíes en el buzón de voz.

Mientras la Federación Española celebra con una ola de la grada digna de una final de Champions, Marruecos lamenta no poder contar en su alineación con el menudo mago de los pases. Y es que cuando España quiere, España pesca, señoras y señores. No queda más que aplaudir al joven Thiago Pitarch, a quien esperamos ver brillar como un faro en el mar de futbolistas que sueñan con ser el próximo ídolo del deporte rey.