El Mister y Su Partida en el Supremo…
En la Audiencia Nacional tenemos a Carlo Ancelotti, el entrenador con más títulos que un estante del Ikea, jugando un partido contra Hacienda que ni el club ni sus asesores le avisaron que estaba en el calendario. Y es que Ancelotti, sin saber cómo, ha pasado de celebrar goles a gestionar un equipo legal más grande que su once titular. Para él, cobrar seis millones netos por temporada era tan normal como que el Real Madrid juegue con camiseta blanca.
El técnico italiano asegura tener más confianza en sus asesores ingleses que en un árbitro pitando un penalti a favor del Madrid en el Camp Nou. Se defendió diciendo que la propuesta del equipo de derechos de imagen era tan legítima como las lesiones de Sergio Ramos, y quién no confiaría si hasta a Mourinho le gustaba la idea. Vapia Limited, más que una empresa, podría ser la contra de un córner rápido: inesperado y visible solo cuando ya es tarde.
A su llegada en la mañana tranquila como pretemporada en la playa, Ancelotti venía acompañado de su equipo de familia y testigos, entre ellos su hijo Davide y su esposa Mariann Barrena. Esta última testificó que el despido de 2015 les vino tan de sorpresa como un gol de chilena de Sergio Ramos, pero sin el júbilo de la afición. Afirmó que no tenían ni idea de derechos de imagen o residencias fiscales, tal y como el Barça nunca entendió el método para ganar una Champions de milagro.