Jorge y Camavinga: una dupla de película…
¡Atención, aficionados del Real Madrid y buscadores de historias conmovedoras! El pasado martes, Jorge, un fan apasionado de nacimiento -y ciego de campeonato- vio, o mejor dicho, sintió como su sueño se hacía realidad gracias a Camavinga. El joven aficionado, que conoce el Bernabéu mejor que muchos taxistas, fue invitado por el propio jugador francés a un palco en las semifinales de la Copa del Rey. Desde allí, junto con su familia, disfrutó cada momento como si estuviera en un concierto de rock, pero con más goles.
Lo cierto es que los hermanos de Camavinga seguro pensaron que tenían un nuevo hermanito al ver a Jorge gritando el himno con más pasión que un helado de chocolate en verano. Imaginen la escena: Jorge, Camavinga, y el Bernabéu entero cantando mientras el Real Madrid avanzaba hacia la final. Bueno, quizás el estadio no canta, pero seguro que sentía la emoción. Y tras conseguir esos autógrafos soñados, regresó a casa con más fotos y recuerdos que un influencer de viaje.
No contento con solo ver el partido, que ya es decir mucho, Camavinga envolvió todo el evento en un regalo de generosidad que Jorge nunca olvidará. Bajó al césped, donde normalmente solo veríamos a jugadores esquivando fotógrafos y balones. Este día, gracias al ídolo francés, Jorge tocó la gloria con las manos y el césped con los pies, corriendo por el campo como si fuera un jugador más del equipo. Una noche mágica donde las estrellas del Madrid sí bajaron al campo, pero no de las que brillan en el cielo.