Arteta hace magia: defensa desaparecida…

El Arsenal está más en cuadro que una telenovela de los 90. Con una defensa reducida a lo que cabe en un coche de choque, Mikel Arteta se las verá con el Real Madrid en los cuartos de Champions. Tras salir victoriosos contra el Fulham, los ‘Gunner’ han acabado con una lista de bajas que daría miedo hasta a un médico de guardia. Gabriel está más tocado que una guitarra en verano, mientras Timber solo falta que esté en burbujas de jabón. Al menos Saka ha vuelto al campo con un gol bajo el brazo, lo único que se celebra por el momento.

Con Gabriel, Calafiori y Tomiyasu fuera, Arteta probablemente esté pensando en sacar al perrito de la mascota de central. Timber y Ben White serían los otros en discordia, aunque andan más dudosos que los finales de Juego de Tronos. Para echarle más gasolina al fuego, Gabriel Jesus y Havertz están más perdidos que Wally, obligando a que Mikel Merino se ponga el disfraz de ‘9’ y sorprenda con cuatro goles, tomando delantera a excepción de Mo Salah, quien debe tener un pacto con el gol.

En una reunión entre magos del balón, Arteta opina como un optimista empedernido: «hemos llegado hasta aquí con lo puesto, y con eso ya estamos felices como niños en una tienda de chuches». Imaginándose una defensa al estilo de la liga de barrio, sus opciones son Saliba, Kiwior, Lewis-Skelly y, si la suerte les sonríe, Thomas Partey escurriendo la bajara de reservas. Acoquinarse no es su estilo, y va a por todas cruzando los dedos y los botines para que nadie más se caiga del tren antes de enfrentarse al Everton.