Real Madrid y la Lotería del Goloso Central…
Dean Huijsen sigue escribiendo el guion de su propia saga galáctica. Al joven defensor del Bournemouth le ha dado por multiplicar sus millones como si se tratara de un truco de magia. De 15 millones que pagó el humilde Bournemouth por él, ahora su valor es capaz de dejar boquiabierta a cualquier calculadora. Todo gracias a un espectáculo digno de Hollywood donde derriba rivales a patadas… bueno, no literalmente.
Desde Valdebebas ya divisan al joven prodigio con la misma ilusión con la que un niño espera un nuevo juguete. La historia es la misma de siempre: si el Madrid pone el ojo, es que hay talento. Aunque hay que decir que los onions de Bournemouth también parecen estar quite good. Y cómo no, desde el vestuario no paran de inventar versos dedicados a Huijsen, como si fuera el último hit del verano.
Sin embargo, en el puesto de central en el Madrid hay más incógnitas que en un puzle sin piezas. Que si Alaba se queda, que si Militao se amolda, ¿y Rüdiger? Parece que el alemán tiene más llamadas de Arabia que una estrella del pop en vacaciones. De todos modos, Huijsen ya tiene broche de oro para ser el nuevo muso en la línea blanca. Y mientras, en la cantera, los pinos siguen creciendo. ¡Y qué pinos!