Wembley en la tierra de las tapas y el flamenco…
¡Alerta, futboleros! En un abrir y cerrar de ojos, la Cartuja está a punto de transformarse de calabaza a carroza para la gran final de la Copa del Rey. A tan solo 23 días del espectáculo del 26 de abril, las grúas están craneando como nunca, casi esperando encontrarse con Spiderman echándoles una mano. El estadio está en modo «extreme makeover» y apunta a recibir a 70.000 almas sin la molesta pista de atletismo. Todo con el objetivo de permitir que los goles se celebren tan cerca como una discusión de abuela en mercado de barrio.
Por allí pasó Rafa Louzán, el mandamás de la RFEF, asombrado como si hubiera visto a su propio equipo ganar la Champions. Comparó la Cartuja con Wembley, pero versión tapas y flamenco. «Espectacular, casi igual que Wembley, pero con más sabor a jamón», decía mientras aplaudía con las orejas el progreso alucinante de la obra. No se puede negar, la vieja Cartuja se está preparando para ser la estrella andaluza del baile futbolero.
Y qué decir del clásico entre Madrid y Barça; dos titanes que más que pelotas, parecen entes celestiales chocando en el paraíso sevillano recién pintado. Será la sexta repetición del cuento épico en la Cartuja, apuntando con una flecha en llamas al Mundial 2030. Aprieten bien las botas, porque el «Wembley sevillano» está a tan solo 23 días de ser el epicentro del universo futbolístico, donde cada gol hará retumbar hasta los huesos del estadio.