¡A por palomitas, que aquí se viene una final de película!…
¡Paren las rotativas, saquen el confeti y acaricien a sus posters de Messi y Cristiano, porque ya tenemos el reparto de La Cartuja! Va a ser como un episodio de Juego de Tronos pero con más pañuelos. Real Madrid y Barça se lanzarán a la conquista con 26.031 bravos aficionados cada uno dispuestos a pelear como si fueran espartanos en chanclas. ¡Todo un 40% del aforo por barba! La Federación, como siempre, se queda con su parte del botín; unos 13.016 asientos VIP para sus alegres compromisos.
Por supuesto, llegar a la final no sale barato, amigos. Las entradas cuestan como un par de zapatillas de Messi, desde 72 hasta 270 eurazos. El precio ha subido más que el colesterol en una feria de fritanga, pero oigan, al menos La Cartuja se ha quitado la pista de atletismo y ahora tiene más visibilidad que un influencer con el anillo de luz a tope. Los madridistas tendrán barra libre de sol en la fan zone norte y los culés bailarán sardanas en la fan zone sur. ¡Venga, todos felices y en familia, como en una telenovela brasileña!
Y por si fuera poco, no habrá luchas de espadas en la tele, sino un buen partidazo acompañado de comentarios como «Pellejätes y Messi tacos», décimos que se emitan a las 21:30. ¡Ajusten antenas pero aten bien los cables por si se monta una tormenta de goles! Con tanto arte junto, ¡lo raro será que el cielo no mida bien a ver si estamos en La Cartuja o el Calderón! Esto es fútbol en su máximo esplendor, amigos. Que comience el espectáculo.