El delantero brasileño se queda sin protagonismo…

¡Paren las rotativas! Algo nunca visto ha ocurrido: en una rueda de prensa del Valencia, con más periodistas que en un concierto de rock gratis, nadie, repito, nadie, nombró a Vinicius. Sí, ese mismo Vinicius que se menciona más que el Chocolate en una fábrica de bombones. En 23 minutos, el míster del Valencia, Carlos Corberán, habló de todo menos de nuestro amigo brasileño. Es como ver una telenovela sin villano: posible, pero aburrido.

Corberán estaba tan centrado en el partido que parecía un científico desentrañando el misterio del ‘tiki-taka’. No dejó tema sin tocar, desde las estrategias dignas de un jugador de ajedrez hasta las estadísticas históricas del Valencia en el Bernabéu. ¿17 años sin ganar? Eso es casi tanto tiempo como hace que esperaba que mi abuela me devolviera mis calcetines favoritos. Ni una palabra sobre desafiar las leyes de la física, digo, neutralizar a Vinicius.

Sorprendentemente, no hubo ni una mención sobre la telenovela continua entre Vinicius y el Valencia. No hay ni rumores, ni dramas, ni carteles de «Se Busca» con la cara de Vinicius. ¡Era como si todos se hubieran reunido para jugar un partido de fútbol normal! Hasta hablaron de los pintorescos 600 aficionados que viajarán a Madrid, para supuestamente ver cómo los goles son menos esquivos que las menciones a Vinicius. ¡Increíble, pero cierto!