Trent, el héroe del cómic que se va a Madrid…
En una movida de guion digna de telenovela, el exfalco del Manchester United, Rio Ferdinand, se plantó frente a los enfurecidos gansos del Mersey con la serenidad de un torero valenciano diciendo: «¡Ole, Trent!, ¡qué bueno que te vas al Real Madrid!». Mientras algunos fans intentaban prender fuego a camisetas del Liverpool, Rio sacaba el extintor verbal y pedía aplausos para un Trent que aún no tenía ni un pie en el Bernabéu. Casi como quien apaga una barbacoa con un vaso de gaseosa.
El legendario defensa insistió en que los seguidores de los Reds deberían construir una estatua de Trent en sus jardines, porque este chico salió de su cantera con más clase que un mago, sin costarles un céntimo. ¡Lo ganó todo con ellos! Ferdinand, convencido de que Trent regresaría un día, pedía que lo recibieran con un desfile más grande que una final de Champions en tu salón de estar: «Cuando vuelva, que venga con un surtido de toallas del Bernabéu y cuente historias de galácticos y luces glamorosas».
Incluso el mítico Jamie Carragher se subió al barco de los bromistas razonables, asegurando que si Trent se va gratis, los hinchas no deberían cambiar el rojo por el rojo furioso. Comparó el fichaje con un concurso de cocina: «Si el Liverpool fichara a alguien sin pagar, todos harían la ola, entonces, ¿por qué enfadarse cuando nos pasa a nosotros?». ¡Vamos reds, pongan polvitos mágicos en su té y relájense!