El futbolista que enfrentó un puente con furia…

¡Pásenme las palomitas que esto se pone de película! Vinicius Junior, el gran goleador del Real Madrid, se enfrentó a la audaz travesura de un muñeco colgado en Valdebebas, todo en una trama tan surrealista que ni Spielberg podría dirigir. Vinicius se sintió como en un capítulo perdido de Scooby-Doo, donde él mismo era la víctima de una broma macabra, pero sin risas grabadas de fondo. Este muñeco, con más drama que un partido de Champions, llevaba la camiseta del crack brasileño y un mensaje que bien podría haber sido escrito en jeroglíficos por lo absurdo: «Madrid odia al Real».

En la ciudad deportiva del Real Madrid, Vinicius se presentó esta vez no para patear balones sino para declarar ante un juez, a través de videoconferencia, sobre el inesperado debut del muñeco volador. Era como si de repente el fútbol tuviera una nueva liga: la liga de los colgados de puente. Con la audiencia provincial esperando ansiosa el 16 de junio, y el brasileño preparándose para la Copa Mundial de Clubes en Estados Unidos, la tensión en las filas de la defensa es más alta que una chilena de Cristiano Ronaldo. ¡Ni un culebrón venezolano tiene tanto lío!

Mientras tanto, Netflix entra a escena con el Club Valencia diciendo «¡espera tu turno!». Las cámaras de streaming grabaron el incidente en Mestalla, con subtítulos más creativos que un gol de rabona. El documental pide titulares y el entrenador del Valencia defiende a su afición como un caballero de brillante armadura. Vinicius, en su declaración, casi podía escuchar la música de suspenso de fondo mientras relataba el desagradable suceso, pero como en todo buen thriller, aún queda el gran final en la Audiencia Provincial.